Una máquina para curvar tubos metálicos con rodillos dobla los perfiles cilíndricos siguiendo arcos circulares, utilizando un ángulo o radio de curvatura específico.
En la versión de doble inclinación, los rodillos inferiores son ajustables y definen los radios de curvatura de entrada y salida, mientras que el rodillo central permanece fijo. Los soportes laterales, también ajustables, garantizan una mayor estabilidad y precisión durante el curvado, reduciendo al mínimo las deformaciones y asegurando una pieza final uniforme y de alta calidad.
Este sistema optimiza el control del proceso, mejorando la fiabilidad, la repetibilida del rendimiento general de la máquina.
Necesidades:

Medición de la presión del circuito hidráulico
Para saber más
Control del radio de curvatura del tubo
Para saber más
Control de la temperatura del aceite del circuito hidráulico
Para saber más
El principio de funcionamiento
El proceso de curvado de los tubos metálicos se lleva a cabo gracias a la acción combinada de un rodillo central fijo y dos rodillos inferiores, que se mueven para ajustar los radios de curvatura.
En la configuración de doble inclinación, los rodillos inferiores están inclinados para permitir el curvado tanto en la entrada como en la salida. El rodillo central soporta el tubo, mientras que los rodillos inferiores actúan sobre la flexión del material.
En algunas máquinas, también hay soportes laterales ajustables que estabilizan el tubo durante el curvado, mejorando la precisión y reduciendo las deformaciones. El ajuste preciso de estos elementos garantiza un proceso de curvado uniforme y la calidad final del producto.
Necesidades y tecnología
Las máquinas para curvar tubos metálicos deben satisfacer diversas necesidades para garantizar la precisión, la calidad y la versatilidad del proceso.
Un aspecto fundamental es el ajuste preciso de la posición de los rodillos, que deben adaptarse a diversos diámetros y espesores de los tubos. La capacidad de ajustarla inclinación y la distancia entre los rodillos inferiores y el rodillo central es esencial para obtener curvaturas uniformes y conformes con las especificaciones requeridas. Además, para garantizar una curvatura óptima y sin deformaciones, es necesario supervisar constantemente la presión del circuito hidráulico, que gestiona la fuerza aplicada sobre los rodillos. La presión debe controlarse con precisión para evitar daños en el material y garantizar un curvado uniforme.
Las máquinas modernas incorporan sensores de posición avanzados para supervisar en tiempo real la posición de los rodillos, y sistemas hidráulicos equipados con sensores para mantener una presión constante y óptima durante todo el proceso de curvado. Este conjunto de tecnologías permite obtener un producto acabado de alta calidad.






